Tu ausencia ya no duele, ya se ha acomodado en cada rincón, cada paso, cada esquina, cada espejo, cada plato, cada armario... tu ausencia, como antes tu presencia, se ha instalado en cada suspiro de este viejo piso que ahora será grande, luminoso y moderno.
Tu ausencia, pues, tendrá que estar presente en los juguetes de cada niño, en las piedras de cada puente, en los colores de cada nube, en la sonrisa de cada enamorado, en el descanso de cada viejo, en los pelajes de cada perro, en las hojas de cada árbol.
Sin saber porqué hoy volveré a ponerte flores, aunque tengas todas las que ven mis ojos y las que no ven también porque ahí donde no llegan los ojos, llega el corazón...
Y el mío aún late al no verte.
sábado, 19 de agosto de 2006
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4 comentarios:
Hay ausencias que duelen y tardan en irse del todo. Abrazos.
La ausencia es una huella indeleble, a veces con el ir y venidr de la vida no le prestamos atención, pero si nos detenemos un momento descubrimos que su vacío sigue ahí, latente...
Besos
es preciooooso rusiii, es lindisimo, solo de alguien lindo sale algo lindo
Existen ausencias que no se marchan.
saludos.
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