Aunque el aprendizaje desde el amor, el "no siempre se hace lo que se quiere pero siempre se debe querer lo que se hace" es más profundo y agradable; el aprendizaje desde el odio puede ser más desgastante y frustrante pero con unos resultados igual o incluso superiores.
Es por ello que atletas de élite gastan horas y horas de su vida para poder ganar al rival, es por esta misma razón que un universitario se sienta en una silla y se queda sin vacaciones, descansos, sueño y novia para rebatir el argumento de su maestro de primaria que le dijo que "nunca llegarás a nada en la vida" (como si un título universitario fuera sinónimo de "status, inteligencia o superioridad, pero bueno, este es otro tema) o, quizá, por el comentario que todos hemos oído alguna vez de "no podrás", que nos fuerza a darlo todo y sacar el máximo rendimiento de nosotros mismos mientras estamos iluminados por el odio que nos infunde el que ha pronunciado estas dos horrendas, horribles y asquerosas palabras.
Así, es por esta razón, que "del amor al odio hay un paso" y que "los extremos siempre se tocan"...
Gracias por mandarme el artículo que me ha inspirado para escribir esto, supongo, amiga, que te has sentido identificada con él... recuerda que SÓLO TÚ SABES LO QUE VALES...
Un besazo.
Ruby.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario