
Un castillo de arena,
ilusión de una niña,
en una noche serena,
de brillante luna llena.
Sobre la tierra húmeda,
se alzan paredes, torres,
sientiéndose realizada,
son imposibles los temores.
Disfrazada de ola aniquiladora,
de creciente estruendo,
aparece una marea devastadora,
y todo se va destruyendo.
Ya no hay sueños
ya no hay luna
ya no hay deseos
solo amargura.
Bajo la marea.


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